golondrina sedentaria

to pain and hate

soy Meera Malik January 16, 2009

Filed under: aRt, palabrerío, vie quotidienne — birdieme @ 6:54 pm

Volviendo al gusto y la sorpresa de los temas pequeñitos que en la punta de los dedos de un buen reportero se convierten en artículos deliciosos, leí uno sobre la desaparición de la bombilla eléctrica ante la muy ecológica pero nada nostálgica y la más de las veces poco estética tendencia a cambiarlas por lámparas fluorescentes.

Marcos Borregón usa la imagen filmada del entrañable foco incandescente que Stuart Jeffries, inmerso en su lluvioso primer mundo de casimires y corbatas, tan hábilmente  ha retratado para nosotros sobre la cabeza de cualquier personaje de caricatura con una idea brillante, esos fósiles de resplandor amarillo que aún viven en el tercer mundo. En su documental, cada burbuja de vidrio y luz identifica a uno de los niños que asisten a “una escuela solidaria creada por profesionales españoles del mundo audiovisual”, según explica el periódico español El País en su página web, donde se lo puede ver íntegro.

Soy Meera Malik

 

Entrevista: Saúl Sosnowski November 26, 2008

Filed under: palabrerío — birdieme @ 8:59 am

En la ruta con Cortázar

saúl sosnowski en la cátedra julio cortázar nov08

Foto: José María Martínez

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La cátedra Julio Cortázar sabe cómo tratar a sus invitados. El hotel donde se hospeda Saúl Sosnowski es una casa llena de flores y muebles rústicos, con una escalera bordeada de pequeños quinqués. Nos instalamos en el jardín y me transporta de inmediato a a su oficina en la Universidad de Maryland, donde dirige el Centro de estudios latinoamericanos. “Tengo dos cuadros, dibujos a lápiz hechos por estudiantes, y digo que esos son mis santos. Uno de ellos es Cortázar, el otro es Borges. Mira, yo sé que te voy a hablar en superlativo, pero creo que no exagero cuando hablo de él, era una persona de esas que uno hubiera querido que fuera inmortal…”.

“Lo conocí en Oklahoma cuando fue a recibir el premio Neustadt. Había publicado un libro Julio Cortázar: una búsqueda mítica, basado en mi tesis doctoral y se lo mandé, aunque entonces me daba pudor molestarlo. Él me contestó con una de esas notas suyas, porque siempre contestaba… y después de que recibió el premio y dijo unas palabras, me acerqué, me presenté, nos dimos un gran abarazo, y seguimos charlando”.

“Muchos años después empecé a preparar una colección de sus ensayos críticos. Fui a parís y él me abrío las gavetas para que revisara los materiales. Al final esa edición no salió, pero un tiempito después se publicaron los tres tomos de su obra crítica, coordinados por Saúl Yurkievich.”

Quién era albacea de todo lo no publicado ¿cierto? Y que falleció este verano…
Sí… hubo un accidente de coche. Se estaba haciendo la Obra completa para Círculo de lectores y
yo iba a hacer el prólogo a una sección. El otro Saúl iba a hacer una parte y este Saúl iba a hacer otra. Pero después de que él falleció, recibí una carta de su viuda y Aurora Bernardez [la otra albacea] pidiéndome que yo escribiera el prólogo a todo el segmento crítico, cosa que hice.

¿Todavía hay textos inéditos?
Es posible. Después de eso se han encontrado cosas de él, sí. Pero cuánto puede haber de inédito ahora, no lo sé. Inclusive en la Obra completa se incluyeron muchos materiales que se han ido encontrando y que Yurkievich menciona.

Sosnowski tiene experiencia con los prólogos a tomos monumentales, la prueba estaba en la mesilla de la terraza: Lectura crítica de la literatura americana, un volumen titánico en cuatro gordos tomos que publicó Biblioteca Ayacucho en 1996, una selección de textos que muestran los diferentes modos de aproximación teórica y crítica a la literatura latinoamericana. “Lo que yo me propuse fue hacer una historia, mostrar la manera de leer propia de la segunda mitad del siglo XX. Y es un ejercicio periódico, porque hoy ya leemos muchas cosas de manera diferente. Recuerda también una cosa que dijo Borges, cuando el año 2000 estaba muy lejos, antes. Dijo ‘Si yo supiera cómo este libro va a ser leído en el año 2000, sabría como será la literatura del año 2000′. O sea que el énfasis está en el lector, no en el texto. Y esto es algo que Cortázar también elaboró.”

“Él hablaba de lectores cómplices, compañeros de ruta. Mira, si el crítico no es lector, no vale gran cosa. Su trabajo es hacer el mapa, es el que diseña la literatura, el que une los puntos de una constelación. Los escritores no hacen literatura, hacen libros. Pero no veo por qué me tengo que escindir. No niego la disciplina y la mesura, pero prefiero una lectura íntima. Me gustan los libros que me cambian, que me obligan a ver el mundo de otro modo”.

Como el caleidoscopio, me dice después, el caleidoscopio que descrubrí al releer Rayuela para esta serie de encuentros, en el capítulo 56, el último de la Parte de allá. Pretty as patterns can be, sabés, y me recordó otro cuento, “Reunión”, del cual tal vez no tenía que acordarme pero me pareció que era lo mismo, pretty as patterns can be, el Ché en medio de la sierra contemplando las hojas y las luces y se acuerda de Jack London, y para mí que está viendo esos patrones.

¿Ese es el kibbutz?
Como él mismo dice, “kibbutz del deseo” es un término que de pronto te aparece en la cabeza y que no sabes realmente qué quiere decir, hasta que después de un tiempito empieza a tener sentido. Pero un “kibbutz” a secas es otra cosa, ¿vos sabés?

Según sé son comunas fundadas por judíos salidos de Europa central y del este en lo que entonces era Palestina y después fue Israel… ¡pero el entrevistado es usted!
¡Es un diálogo! (risas). Hoy les decía en el curso sobre un texto de Cortázar, Elogio del 3 me parece que se llama, donde él dice que la humanidad empieza con tres, en el sentido de reconocernos en el amor, un amor generoso que va más allá de los dos y se extiende al resto de la humanidad. La ausencia de propiedad privada, la mancomunidad de ideales, un sentido que une a la gente con una meta y propuesta, la prevalencia no del individuo sino el núcleo plural… todos esos elementos tenían que gustarle al llamarlo “kibbutz del deseo”.

En este punto hay cierta confusión ¿se trata de un tema judío?
No, para nada. ¿Te acordás cuando el dice “Porteño, clasemediero, Colegio nacional y esas cosas no se olvidan así nomás”? Pues en mi caso añade lo de judío. Sí, estoy muy marcado por mi ser judío y mi ser argentino. Pero yo trabajé a Cortázar por el lado que correspondía. Yo sé que se confundieron porque me mandaron una descripción del curso diciendo que yo iba a hablar de la influencia del judaísmo, pero en cuanto lo ví les dije “¡Saquen eso!”. No hay ninguna conexión.

¿Y usted cree que Cortázar encontró su kibbutz, que le dió la vuelta al caleidoscopio?
¿A vos qué te parece? Y no me salgas con eso de que el entrevistado soy yo (risas). Mira el nombre de la conferencia: “Cortázar en el cielo”, pero en el cielo de la rayuela, que es en un mismo plano… La pregunta que te haría es ¿importa si lo encontró o no?
Muchos de los motivos que parecen en su obra tienen que ver con túneles, puentes y autopistas, instrumentos de comunicación o incomunicación. Y una de las frases que más me gustan de él es “Un puente no es un puente, es un hombre cruzando el puente, ché”; es decir que lo importante es la participación del ser humano, el trayecto que va cubriendo, la búsqueda que va haciendo. Lo que más importa es cómo vas moviendo el tejo por la rayuela, cuidarte de que no se vaya a salir del dibujo.
Yo no sé si él lo encontró, él lo sabe. Pero de que nos enseñó a jugar literariamente, sí; que nos enseñó a explorar, sí; que nos enseñó a cuestionar, también; que nos mostró que leer debe ser un acto de amor, que se la jugó por su fe en proyectos históricos y no históricos, y que fue increíblemente generoso con la gente, todo eso también. ¿No te parece mucho para una sola persona?

 

alfonsina y el mar October 30, 2008

Filed under: !musik, palabrerío — birdieme @ 8:06 am

Por la blanda arena que lame el mar
Su pequeña huella no vuelve mas,
Un sendero solo de pena y silencio llego
Hasta el agua profunda,
Un sendero solo de penas mudas llego
Hasta la espuma.

Sabe dios que angustia te acompaño
Que dolores viejos callo tu voz
Para recostarte arrullada en el canto
De las caracolas marinas
La cancion que canta en el fondo oscuro del mar
La caracola.

Te vas alfonsina con tu soledad
Que poemas nuevos fuiste a buscar …?
Una voz antigua de viento y de sal
Te requiebra el alma y la esta llevando
Y te vas hacia alla como en sueños,
Dormida, alfonsina, vestida de mar …

Cinco sirenitas te llevaran
Por caminos de algas y de coral
Y fosforecentes caballos marinos haran
Una ronda a tu lado
Y los habitantes del agua van a jugar
Pronto a tu lado.

Bajame la lampara un poco mas
Dejame que duerma nodriza en paz
Y si llama el no le digas que estoy
Dile que alfonsina no vuelve …
Y si llama el no le digas nunca que estoy,
Di que me he ido …

Te vas alfonsina con tu soledad
Que poemas nuevos fuiste a buscar …?
Una voz antigua de viento y de sal
Te requiebra el alma y la esta llevando
Y te vas hacia alla como en sueños,
Dormida, alfonsina, vestida de mar …

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Rrrrrrrrrrrrrraaadio nostalgia!

Letra de Ariel Ramírez y Félix Luna, en la voz de Mercedes Sosa

 

Y después October 6, 2008

Filed under: palabrerío — birdieme @ 2:07 pm

Los laberintos
que crea el tiempo
se desvanecen.

(Sólo queda
el desierto)

El corazón
fuente del deseo,
se desvanece.

(Sólo queda
el desierto)

La ilusión de la aurora
y los besos
se desvanecen.

Sólo queda
el desierto.
Un ondulado
desierto.

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Parte última del “Poema de la siguiriya gitana”, en Poema del cante jondo. Federico García Lorca

 

minificción sin título June 2, 2008

Filed under: invenciones, palabrerío — birdieme @ 8:56 pm

¿qué otra cosa se podía esperar a estas alturas de la noche?
:la gente destroza el pastel con los dedos y se traga el chocolate con inmundicia

 

marco aurelio larios versión oficial April 30, 2008

Filed under: palabrerío — birdieme @ 12:12 pm

Visibles o invisibles, las ciudades necesitan de alguien que las cuente, de alguien que las configure plenamente ante los ojos de propios y extraños, alguien que sepa observar y describir la ebullición de sus habitantes, el crochet de estambres anónimos que chocan entre sí en el marco de edificios y calles, callejones, plazas, parques y camiones, hilillos que se anudan con gracia y se revuelcan gozosos o miserables sobre la tinta del que las cuenta. Este oficio es intermitente y pasa de un momento a otro, de una persona a otra, de un blog a un periódico, de un libro a una canción a una plática con el vecino. Pero también hay personas dedicadas solamente a oír el pulso de la ciudad, sus mil distintas miserias y otras tantas linduras. En Guadalajara, uno de ellos es Marco Aurelio Larios. 

Diría Vargas Llosa que nuestro personaje en cuestión está llegando a “la flor de la edad”, y quizás no yerre tanto la expresión, pues en los últimos años Marco Aurelio Larios ha acumulado significativos galardones literarios, reimpresiones y nuevas publicaciones en distintos sellos editoriales. Ahora mismo, por ejemplo, prepara la salida de un nuevo título, La oportunidad y otros relatos, para Zonámbula editores, y escribe una o dos horas diarias, de lunes a viernes y con dos tequilas de por medio, una novela basada en el historiador mexicano del siglo XIX Joaquín García Izcabalceta.  

A la fecha, sin embargo, tenemos acceso en librerías y bibliotecas a otros tres títulos suyos: una novela, una compilación de cuentos y un delicioso discurso retórico. El cangrejo de Beethoven es la novela, publicada por Fondo de Cultura Económica y ganadora del premio Juan Rulfo que convoca el INBA. Son 173 páginas hirsutas sobre una chica que alucina con sinfonías en el camión de su casa en Santa Tere a la Prepa 1 y viceversa, acompañada de un iluso y terco enamorado. El escenario y el modus vivendi de estos personajes está lleno de referencias conocidas: el teatro Degollado, el Cabañas, la Plaza Tapatía… lo que nos deja la clara impresión de que nuestras propias historias podrían ser esas mismas o sus muchas variantes. La compilación de cuentos es una sencilla pero bonita edición de la Universidad de Guadalajara titulada La música y otras razones para contar; historias breves basadas en personajes apasionados que giran, lo mismo que en El cangrejo, en sobre  el eje del erotismo, el sonido y el silencio. 

Pero es Erato, ars amatoria en Guadalajara el título que más bellezas me ha develado y el de estructura más singular. De inspiración griega, Erato es un personaje-narrador que en una mesa de la Mutualista deja caer las monedas en la sinfonola para hacer fondo a su cátedra de técnicas, teoría y práctica eróticas, especialidad a la que debe su nombre. Es un libro pequeñito editado por Arlequín que muchas veces pasé por alto en los estantes por tomar otras portadas más vistosas, sin saber lo que me estaba perdiendo. Erato… es un diálogo en el que nunca habla el aprendiz, el soliloquio de una mujer bien fraguada en las sábanas de la vida y los sitios públicos de nuestra ciudad, una guía práctica-poética para conseguir cariños y favores en nuestra bonita ciudad y además un retrato de las posturas, prejuicios y actitudes de nuestra sociedad frente al arte amatorio. 

En resumen, los relatos de Marco Aurelio Larios demuestran que el primor de los paisajes se determinan por el ingenio quién los narra y que nuestras vidas cotidianas son tan estéticas como las de cualquier ciudadano cliché, dígase neoyorquino, parisino o londinense. Recomendable, por lo tanto, para dar a leer a toda la gente malinchista que conozcamos y para nosotros mismos, para ver con nuevos ojos los parajes que nos rodean. 

 

transcripción para mi clase de paleografía December 7, 2007

Filed under: palabrerío — birdieme @ 7:02 am

Sí: me quejo todo el tiempo de la escuela, pero también ahí surgen dos que tres cositas chidas, como este documento que nos llevó el profe de paleografía, salidito recién de algún archivo del siglo XIX. Have fun!

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En la ciudad de Guadalajara a dos días del mes de Abril del año de mil ochocientos veintiuno; se presentó ante mí, el infrascripto, Felipa Baro, originaria y vecina del pueblo de Poncitlán de diecisiete años de edad, casada con Luciano Ruiz, y dijo que por orden de su confesor venía a delatar ante su excelencia ilustrísima el señor Obispo al presbítero don Narciso Bustamante, cura que fue del citado pueblo de Poncitlán y ahora del de Juchipila: que hace tres años poco más o menos que la declarante frecuentaba los santos sacramentos bajo la dirección del citado cura: que una vez consultándole ésta en el confesionario mismo y dentro de la confesión sobre un matrimonio que se le presentaba (pues no era casada entonces) le respondió el cura que para contestarle sobre el asunto era necesario reconocer él por sí mismo si era o no niña, que manifestando ella resistencia, le dijo que tuviese cuidado que como padre espiritual suyo y ella como la hija podía hacerlo; que la hizo pasar a la sacristía y allí la registró manoseándola deshonestamente. Y que sin pasar a otro exceso la volvió a confesionario donde le dijo y aseguró el cura que estaba satisfecho de que era niña doncella. Que pasados unos días y habiéndose opuesto el cura al matrimonio de le que comentó, siguió la declarante yendo a confesarse con él; y que por cosa de cinco o seis ocasiones en el confesionario mismo la dijo que fuese a esperarlo a la puerta de la sacristía, que ahí podría cumplir la penitencia mientras él iba a tratar un negocio que tenía con ella y que levantándose luego del confesionario, le metía en la sacristía llamando a la que declara; y que allí mismo la acostaba y tenía acceso carnal con ella completo, y que esto fue por cinco o seis ocasiones; que en dos o tres veces desde la sacristía misma y levantándose el acto pecaminoso volvían él y ella al confesionario y le decía el cura que no tenía ya que confesar nunca aquellos pecados porque ya lo estaban. Pero que últimamente entraba ella en cuidado y remordimiento. En conciencia, lo había consultado y el confesor le ha impuesto la obligación de venir a hacer esta declaración, que es cierta en todo lo que va expresado sin que la mueva otra cosa que el deseo de quedar asegurada en conciencia, que como es casada y su marido ignora todo esto ha venido a esta ciudad a confesarse trayéndola el mismo marido; y que hoy mismo se vuelve para el pueblo de su residencia sin poderse detener porque no quiere su esposo. Esto dijo, y no firmó por no saber; hícelo yo para dar cuenta a su excelentísima e ilustrísima, de que doy fe

 

José García

 

otra vez los prejuicios – part II July 29, 2007

Filed under: palabrerío — birdieme @ 6:16 am

Queridos lectores, me siento sumamente decepcionada… nadie ha comentado nada sobre el pasado post “Otra vez los prejuicios”. Me pregunto si lo leyeron… y si lo leyeron, qué pensaron de él?

Caray, parece que no se me da eso de los chistes bloggeros. Ya, les explico: es un fragmento de la canción “Don” de Miranda. Es que me parece importante que notemos cómo la poesía sobrevive aún cuando la ignoramos, aún si está rodeada de lugares comunes, de música zonza y kitsch, del desprecio de los léido y escríbidos, como una estrella en el reflejo de un lagar… y así, con todo, la poesía está ahí.

 

Otra vez los prejuicios: July 27, 2007

Filed under: palabrerío — birdieme @ 2:56 am

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Una mañana te veré llegar y descubriré que yo, solo ya no estoy mejor. Y te pediré que me acompañes ¿a dónde? en verdad no sé… dime que sí, miénteme, podria ser que al final, rompiste el cristal en mí, podria pasar que me hagas hablar. Yo creo que tienes el don de curar este mal. Podria ser que al final, rompiste el cristal en mí, abriste mi piel que estaba tan mal, quebraste el silencio que me hizo alejar. Quizas seas tú quien me hará regresar, intuyo que sabes la forma mejor y tienes el don que requiere curar este mal.

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aceite guapo June 19, 2007

Filed under: palabrerío — birdieme @ 6:13 am

Rosario Castellanos!

La tan nombrada Rosario Castellanos.

Tengo por costumbre personal no buscar autores. Nunca. Al menos no por gusto, que lo hago con cierta frecuencia para la escuela. Y así, los autores llegan cuando deben, de las maneras más insólitas y también de las más sutiles. Ahora ha llegado Chayito con su Ciudad Real, sencilla y bella como los cuentos que de pequeñita imaginaba que me contaba el abuelo mientras pelaba tunas de terciopelo carmín. Pero mi abuelo no hablaba mucho en realidad.

En fin, de Castellanos estoy aprendiendo mucho, pero lo que me ha estado rondando la cabeza es un tal aceite guapo, una especie de licor o droga líquida que los indígenas consumían con la certeza de que ésto les hacía hablar español. Una más para el anecdotario de sociolingüística, de todas esas increíbles cosas que la gente hace en pos de un lenguaje. ¿No les había contado de los koreanitos que se cortan el trabillo de la lengua dizque para pronunciar el inglés? Terrible. Y aprecios módicos, con o sin anestesia, en la sillita chistosa del dentista.