ya casi es verano otra vez
hace un calor insoportable, las lluvias asoman la nariz justo cuando vas saliendo de la biblioteca y el final del semestre no te estrangula tanto como antes pero aun te mortifica
ya es casi el verano otra vez y la incesante repetición banaliza cada nueva canícula, cada nueva temporada de lluvias, cada nuevo cumpleaños, trabajo final, caminata por el centro, proyecto a futuro, pensamiento, proceso burocrático, abandono, letargo
se ha vuelto tedioso y ya no merece ni la pena ni el tiempo de hacerle un post
quizás eso explique la soledad del nido últimamente (y he aquí un adverbio que se estira sin fronteras definidas)
lo que no comprendo del todo es cómo han llegado nuevos lectores a este blog. se les aprecia, amables internautas, don’t get me wrong, pero me intrigan un poco: mi paranoia se sacude en su madriguera y alza las orejitas, imagina un par de segundos qué tanto realmente pueden saber de mí a lo largo de dos o tres años de tecleo exhibicionista… oh, qué importa, al menos no hay retratos
ja
el consejo editorial, uñitas recién mordidas
yummy
