you know guys that I like jews, so…
aunque ya sé que hace tiempo de eso, que a qué hora me pongo a escribir al respecto y blablabla, la cosa es que no puedo dejar de contarles todavía lo que pasó en esta edición del festival de cine de nuestra ciudad y cómo es curioso que las únicas dos pelis que vi este año se relacionan estrechamente con otras que vi el marzo pasado. De la primera ya les hablé hace un par de posts. De la segunda les hablo ahora: son los judíos.
casi nunca puedo resistirme a ver una película de tema judío, por muy mala que sea ya con sólo ver el cast, pero esta vez fue de hecho fortuita la elección de “Brindis”, una película mexicana de director judío (sin lugar a dudas, el apellido lo dice todo) cuya actriz principal es Ana Serradilla. Sí, la que vieron en los puestos de periódico anunciando la revista MAX con ínfimo vestuario y que casi siempre anuncia churros interminables e insoportables aunque sea muy guapa (que eso nadie se lo niega, pero hasta mi hormonal hermanito hizo mohínes de repudio en cuanto la vio aparecer en pantalla). En fin, que nos quedamos de pe a pa viendo una historia cursi a más no poder, iverosímil, clichesca y plagiaria.
no los engañe la imagen, la foto no es tan buena….
En primer lugar, el personaje de Ana Serradilla se supone que es fotógrafa, una profesión que se le cuelga a cualquier personaje con la idea de que se vea cool, artistique… oh y se supone que es simbólico porque al final resulta que el papá también era fotógrafo de clóset aaaaaaaaaaaahhh que ternurita!! ahora sí que se ha de sentir más identificada con su pobrecito papi que acaba de morir! …no me preocupo por arruinarles la historia, en verdad espero que nunca la vean… y es que el problema principal del argumento es que la chica esta tiene un papá judío que apenas se reconoce como tal y a sus chorrocientos años está apunto de hacer su bar mitzva. Y va a eso se supone que se va a Valparaíso, Chile… pero llega meses antes, con una sola maleta mágica de donde saca mil diferentes outfits según se le venga en gana; apenas tiempo para enamorarse del rabino!!!!!!!!!!!! que es un hombre casado oh my goooooooooood!!! y apenas tiempo para desperdiciar en ver al hombre orquesta (jipisísima diversión callejera) y tomarle fotos al niño pobre, desnutrido y descalzo que arrima el sombrero entre los espectadores… apenas tiempo, les decía, para hacer de todo menos tener una seria crisis de identidad antes de decidirse en dos días a convertirse al judaísmo y kaboom! lista para sumergirse en el agua en un plano idéntico al de Charlotte en Sex & the city.
Oh, pero no piensen que por situarse en Valaparíso y dedicarse a su paisaje y sus vinos tintos, la peli deja de exaltar la mexicanidad, si deslumbran al espectador las pintorescas tomas de un vocho-taxi-ecológico transitando por Coyoacán y la protagonista preguntando preocupadísima si habrá mucho tráfico en Insurgentes.
Y si aún no han perdido el hilo, como parece que me ha pasado a mí, se estarán preguntando en qué diablos se relaciona todo esto con el festival de año pasado:
alguno de ustedes vio “morirse está en hebreo” ?
oh, pues nada más el tema, porque al menos la otra es como una lección de ritos y costumbres judaicos. Y además hay un incesto! so much more fun!