Les platico: ayer noche fue la última función del taller experimental de títeres Luna Morena en el teatro experimental. Yo lo sabía una semana antes y moría de ganas por ir. Antes había visto el Tarot patánico y quedé hecha toda una fan. No tenía dinero. Me resigné. Increíble: madre y padre auspiciaron mi boleto y además compraron los propios y el de hermanito. Ellos nunca van al teatro, cuanto menos guiñol.
Salimos todos decepcionados. Para ellos, demasiado abstracto. Para mí, too rockstarred. Esta vez a los señores de Luna Morena se tragaron unos cuantos humos y se hicieron mucho más brillantes que los muñecos, se pusieron el reflector en la cara y como que van olvidando que son un taller de títeres. Olvidaron también que están en México y si bien poe fue angloparlante y había que incluir las versiones originales, ciertamente hubiera sido mucho mejor para el público incluir traducciones recitadas, no digo tradicionalemente, si quieren, pero que estuvieran, vaya.
Hay veces en que hubiera sido mejor perdérselo.